"ALONSO Y SCHUMACHER”
(Una página de la Historia de España)
Fernando Alonso, nuestra gran revelación en Formula I, tiene todas las posibilidades de ser Campeón del Mundo, de nuevo, si en el próximo compromiso de Brasil no existen incidentes extraños en Interlagos, a lo largo de toda la carrera.
Si la tuerca no cae al suelo, sino se rompe el motor, si no se deterioran las ruedas y, sobre todo, si no sufre alguna envestida que le destroce el tren trasero, el delantero o le deje, sin morro, fuera de la carrera.
Que es posible.
Fernando Alonso, como todo el mundo sabe, es asturiano. D e ahí viene la Reconquista, Don Pelayo, Covadonga y la Reconstrucción de España, cuarteada a partir de 711 por los musulmanes que cruzaron el estrecho con la inestimable ayuda de D. Julián y el Obispo Oppas, procedentes ambos de las filas de Witiza. Hay quien dice que ya entonces eran nacionalistas.
Fernando Alonso lucha frente a Tirios y Troyanos, frente a los enemigos de fuera y algún amigo de los de dentro (que se encuentra escondido en boxes y ralentiza cuanto puede las paradas y los cambios). Pese a ello triunfará.
Michael Schumacher es un vencedor tramposo. A lo largo de su carrera – ya periclitando- ha dejado memoria amarga de su talante y de su actitud. Es el deportista (¿?) más odiado de la Formula I. Su sentido del poder carece de límites y de ética. No le importan los medios para lograr el estrellato. Se salta las reglas del juego e intenta que la Ley cambie para estar de su lado. Bernie Ecclestone, máximo responsable del Campeonato del Mundo, está de su lado y, Juez y parte, hace lo que le da la gana en el Gran Circo: sanciona a uno; vuelve la cabeza si es el otro; permite irregularidades al rojillo y al azul le machaca a las primeras de cambio.
Pero ni por esas.
El asturiano va diez puntos por delante en todas las encuestas y salvo catástrofe –atentados de Atocha- será Campeón del Mundo. Y de las Españas, ¡Cómo no!.
En mi adolescencia un programa de radio que oíamos, luces apagadas y alrededor del brasero, en la “EAJ, 18. Logroño” en el Radiodina que tanto costó pagar a mi padre, hizo fortuna: “El criminal nunca gana: una contribución a la prevención del crimen”.
Asturias y Galicia son comunidades limítrofes. Asturianos y Gallegos, desde el primer momento de la Reconquista, se encontraban en el mismo bando. Alonso y Rajoy.
Schumacher, (cualquier diccionario alemán, a mano, lo aclara), significa en castellano, Zapatero.
Pues, eso.
Fermín Palacios Cortés


